Desde sus orígenes la Concertación ha vivido bajo permanente amenaza: no serán capaces de gobernar, porqué en su interior, conviven dos almas, cuyas ideas y proyectos, parecen ir en paralelo y la unidad sólo es  circunstancial; de administración del poder. Veinte años después, esta sociedad conyugal, comienza mostrar los signos de una convivencia, que se hace cada vez más compleja; pero al no existir separación de bienes, el sentido común dice: sigamos juntos a pesar del fin del encantamiento. El devenir histórico en su análisis fino, pulcro y objetivo señalará, que la coalición fue  lejos, el mejor proyecto político puesto en marcha en nuestro país. Hablo en pasado, porque todas las encuestas, son claras y contundentes: si la elecciones fueran este domingo, Sebastian Piñera se ceñiría la banda tricolor, nos guste o no. Es una verdad que no se puede desconocer; aun cuando la presidenta deje el gobierno en medio de los vítores y aprobación de la gran mayoría de los chilenos; los sondeos confirman también que es la coalición, los partidos que la integran, quienes no han sido capaces de dar sustentabilidad al gobierno, con ideas y temas que la gente requiere y exige. Sin escarbar mucho, por ejemplo, al hablar sobre el tema energético, Frei abre la posibilidad de llevar adelante planes que incluyan la energía nuclear, a contrapelo de la tendencia mundial, que está orientada al desarrollo de energías limpias, sustentables, amigables. Gran parte de la votación obtenida por Barack Obama, se centró en la necesidad de salvar al planeta, con el  uso de energías, renovables; de futuro; es decir, se pierde la orientación en un principio básico, humano; perfil  que lideraba el arcoiris desde sus inicios.¿Por que Frei no plantea el tema de la reforma tributaria, con mayores gravámenes a las utilidades de las grandes empresas y bajar los impuestos a las personas? Esto permitiría mantener en el tiempo el sello social que le ha impreso Michelle Bachelet. Marco se apropia de estas ideas, mientra el PPD clama y exige a Frei por más progresismo. No se escucha.

Arrate y Navarro, candidatos de la izquierda histórica, marcando un 1% en los sondeos, no logran dar con la luz  de un tunel, que no parece tener fin. Marco Enriquez Ominami Gumucio, con sus propuestas, ha monopolizado la demanda de sectores que van desde el MIR , pasando por Humanistas y Socialistas hasta aquellos con paradas mas liberales, como su asesor economico Paul Fontaine. MEO ha provocado un remezon al interior del conglomerado, sumando a sectores que han debilitado la opcion de Eduardo Frei Ruiz Tagle.Por dar solo un ejemplo de las erraticas posiciones, que se han visto en la presente elección, esta el dialogo sotenido por la alcaldesa del PC,  Claudina Nuñez, quien señalo "usted es mi candidato", al momento en que el abanderado de la Concertacion visitaba la comuna Pedro Aguirre Cerda, dejando a la deriva a Jorge Arrate, quien renuncio al Partido Socilaista para ingresar a las filas del partido Comunista y convertirse en el candidato de la Hoz y el martillo..

Una de las almas, se rebeló. Mientras el planeta busca nuevos caminos para reconvertirse, la campaña electoral chilena al igual que en las pasadas elecciones de alcaldes y concejales, los árboles parecen no dejan ver el bosque. Nadie discute acerca de los programas, las propuestas de los candidatos en las distintas materias que debieran ser de interés de la gran mayoría de los ciudadanos. Lejos parecen los diálogos ciudadanos a los cuales convocaba la Concertación, donde los electores podían manifestarse, opinar, acerca de algunas materias que eran objeto de discusión ciudadana. Nada. Una que otra escaramuza y anécdotas parecen marcar las diferencias en áreas que resultan de vital importancia para un electorado más informado y exigente. Candidatos abrazando niños en medio del papel picado son las escenas recurrentes del marketing diseñado en alguna oficina de expertos, traídos incluso desde las tierras del tío Sam.

Los temas pendientes hablan de falta de voluntad para plantear decididamente y cambiarlas. Temas políticos: una constitución que ha sido intocable; ícono de la dictadura; sistema binominal; voto voluntario e inscripción automática; referéndum revocatorio; convocar a consulta ciudadana, sobre temas trascendentes, por lo menos una vez en cada periodo presidencial, ¿Cuál es el temor?. Son muchos los temas. De toda índole: económicos, sociales, políticos, culturales etc. Al no encontrar eco al interior del conglomerado, el progresismo busca cobijo alrededor del díscolo candidato.

El futuro se presenta con más dudas que certezas. ¿Estamos asistiendo a un gran cambio de correlación de las fuerzas políticas?, sólo estamos seguro de una cosa: nada será igual en la política a partir del bicentenario; incluso en la ordenada y cohesionada derecha cuyo mayor dilema será establecer acciones que marquen la diferencia con la Concertación; sin embargo, persiste la incertidumbre respecto a quienes acompañarán a Sebastian Piñera en el gobierno, conociendo su vinculación histórica con la Democracia Cristiana; haciendo guiños  a los militantes de la flecha roja cada vez que puede. La búsqueda del centro político, se instaló en la lógica de la derecha, intentando de esa manera, distanciarse del gobierno militar. La UDI hace rato que lo tiene claro: fortalecer a sus representantes al parlamento, le permitirá enfrentar el temporal que se viene con un gobierno integrado por Chile primero; PRI y los DC mas liberales.

¿Cómo enfrentará Piñera el tema mapuche?, ¿Mantendrá las políticas sociales?, ¿Apuntara solo a la eficiencia en el manejo de los recursos en salud y educación?, ¿Mantendrá el FONDART?,¿Cómo manejara la relación con los sindicatos o privilegiara al gran empresariado?, parece obvio, pero el equilibrio desarrollado por la Concertación durante todos estos años parecen ser la clave a la hora de relacionarse y negociar con la dirigencia chilena.

¿En que momento o que acciones pudrían cambiar la tendencia que las encuestas están arrojando?, ¿Saldrá la Bachelet a dar la mano a Frei?